Recurrir multas de tráfico

¡ATENCIÓN! LEE ESTOS CONSEJOS ANTES DE PAGAR UNA MULTA

Que te llegue una multa nunca es una buena noticia, pero recibir una sanción no tiene por qué ser sinónimo de rascarnos el bolsillo. De hecho, muchas de las multas que se ponen pueden ser recurridas y quedar anuladas.

Conoce cómo proceder en caso de querer recurrir una multa y cuáles son las principales razones para hacerlo.

¿CÓMO RECURRIR UNA MULTA DE TRÁFICO PASO A PASO?

Plazo de recurso

Si queremos recurrir una multa, la ley establece que contamos con 20 días naturales para presentar alegaciones.

Requisitos, documentación necesaria y riesgos

El primer requisito es el que hemos visto en el punto anterior, encontrarnos dentro del plazo establecido para hacerlo. Además, para que el recurso sea aceptado a trámite, debe incluir los datos personales del supuesto infractor: nombre, apellidos, teléfono y dirección postal.

También debe incluir todos los datos especificados en la sanción, es decir, el número de expediente y la fecha en la que se interpuso junto con la marca, el modelo y la matrícula del vehículo implicado. No podemos olvidar la causa alegada que justifique el recurso y la firma.

Como parte negativa, este periodo de tiempo coincide con el de tarifa reducida por pronto pago del 50%, por lo que si recurrimos y perdemos el recurso, no podremos acogernos a esta medida.

Pasos a seguir para recurrir una multa

Para recurrir una multa debemos seguir los siguientes pasos:

  1. Iniciar el procedimiento dentro del plazo de 20 días establecido para hacerlo.
  2. Descargar un impreso de recurso desde DGT.
  3. Presentar el impreso con todos los datos anteriormente detallados ante la administración competente, bien el ayuntamiento de la localidad a la que perteneciera el punto donde fuimos multados, o ante la Dirección General de Tráfico.

Tras este último paso, el escrito será enviado a la comisaría correspondiente, donde se estudiará si el recurso es aceptado o no.

Plazos de respuesta

El plazo establecido por la ley para recibir la respuesta al recurso una vez tramitado es de tres meses, entendiéndose la falta de respuesta una vez transcurrido este periodo como la desestimación de la alegación.

Otras vías legales

Si hemos recibido una multa y queremos buscar una posible salida airosa más allá de la confianza que tengamos en la resolución a presentar un recurso, la recomendación suele ser la de apurar los plazos con la intención de que la sanción prescriba. Puedes alargar los tiempos tanto para presentar el recurso como para responder a las pruebas incriminatorias enviadas por la administración.

Otro de estos 'trucos legales' es intentar mover la multa entre administraciones para forzar errores de procedimiento.

Consejos antes de recurrir una multa

Recurre la multa o abónala. Dejarla pasar no te va a eximir de su pago y puede acabar costándote recargos e intereses.

Para decidirte entre estas dos opciones, analiza con detenimiento la denuncia en busca de errores de forma para encontrar la manera de alegar bajo una causa justificada: Algún dato incorrecto, falta de concreción de los hechos, etc.

MOTIVOS PARA RECURRIR UNA MULTA

  • Prescripción. Según la categorización de leve, grave o muy grave, la administración tiene un plazo de 3 meses para notificar la sanción en caso de multas leves y de 6 meses en caso de ser considerada como multa grave o muy grave. Si transcurre este tiempo y la multa no es notificada por ninguna de las formas legales, habrá prescrito y no tendremos que abonarla.
  • Defecto de forma. Al igual que la prescripción, si encontramos un error en los datos aportados (en la matrícula, los datos del titular, el punto donde se produjo el hecho sancionado...) podremos alegar el defecto de forma para recurrir la multa de tráfico y que sea considerada nula.
  • Ya no eres el conductor o propietario del vehículo. Uno de los fallos más habituales que puede cometer la administración al notificar una multa, bien porque hemos vendido el vehículo y el nuevo propietario es el infractor, o porque nos lo han robado. Podremos recurrir y evitar tener que abonar la multa.
  • Justificación por causa mayor. Si podemos justificar que nos vimos obligados a infringir la normativa de circulación por alguna causa justificada, como puede ser una emergencia sanitaria o un fallo mecánico en el vehículo, la administración deberá desestimar la denuncia y no nos veremos obligados a pagar.
  • Falta de concreción. Al igual que con el defecto de forma, la falta de datos importantes o de detalles en la descripción de los hechos denunciados son una razón justificada para recurrir y evitar la sanción.
  • Notificación posterior sin causa justificada. La ley determina que la notificación de la denuncia por infringir la normativa de tráfico puede ser entregada en el acto o de forma posterior, pero también determina unas causas concretas para hacerlo mediante esta segunda vía.

      Las causas para hacer una entrega a posteriori de la multa son las siguientes:

    • Si entregar la notificación en el acto supone un riesgo para la circulación.
    • Si el conductor se encuentra ausente en el momento de redactarla.
    • Captación de la infracción por una cámara u otros medios telemáticos.
    • Falta de medios por parte del agente en el momento de la incidencia.
  • Solicitud de pruebas. Como ciudadanos estamos en derecho de solicitar a la administración las pruebas incriminatorias del hecho denunciado si no vienen incluidas en la notificación de la multa. Estas pueden ser la fotografía de la cámara del radar en caso de exceso de velocidad, el ticket impreso en caso de sobrepasar la tasa de alcohol en sangre permitida o imágenes de la infracción en casos de ser multados por aparcar de forma incorrecta.
  • Conocer todos estos detalles harán más fácil que puedas recurrir una multa bajo una causa justificada, o bien que conozcas las razones para hacerlo y puedas acogerte al periodo de pronto pago si no crees que puedas alegar ninguna de ellas y así beneficiarte de la reducción del 50% de la cuantía a abonar.

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